Lipoplastia
Está destinada a mejorar las adiposidades localizadas, sin embargo, no es una técnica de adelgazamiento; ayuda a perder peso si es combinado con un plan de alimentación saludable. Los resultados son excelentes, siempre y cuando se tenga una calidad de piel adecuada, caso contrario se pueden obtener resultados parciales muy buenos aún en pieles con flacidez y estrías. Provoca retracción de la piel, eliminando los desagradables “delantales delanteros” y evita en un 90% tener que someterse a una abdominoplastía o lipectomía, procedimiento que se dejará para casos muy especiales.
El procedimiento no requiere del uso de anestesia general. Se aplica anestesia local en las áreas escogidas por el paciente para ser tratadas y luego se extrae la grasa.
La recuperación requiere el uso de una faja modeladora durante el periodo de cicatrización de la grasa que no fue retirada y que quedó debajo de la piel, sin embargo, el periodo de incapacidad es muy corto y la mayoría de los pacientes pueden volver a su vida normal prácticamente al segundo día de realizado el procedimiento. El proceso de cicatrización permite ver el 70% de los resultados a la cuarta semana de realizado el procedimiento y el 90% a los tres meses.
La Lipoplastía es un procedimiento desarrollado por grandes maestros de la cirugía cosmética de quienes hemos aprendido los secretos para embellecer un cuerpo con mínima invasión.